Parque Nacional Cayos de San Felipe

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Chapter 4. ECOLOGICAL CRITERIA

(Guidelines and Criteria Section B/ Ecological Criteria) Nominated areas must conform to at least one of the eight ecological criteria. Describe how the nominated site satisfies one or more of the following criteria. (Attach in Annex any relevant supporting documents.)

Representativeness:


El parque tiene 242 Km2 de área marina donde dominan manglares, pastizales y arrecife de
coral que se extienden al sur de los cayos. Estos ecosistemas se consideran excelentes zonas
de cría, alimentación y refugio de especies amenazadas o en peligro (invertebrados, peces,
tortugas marinas, manatíes), y también de peces (Claro y Lindeman 2003) y langostas
(Piñeiro et al. 2007, Puga et al. 2009).

Conservation value:


Dada la elevada representatividad destacada anteriormente, el área contribuye grandemente
a la conservación, de las especies, subespecies o poblaciones de flora y fauna presentes en
ella, ya sea como residentes permanentes o durante alguna etapa de su ciclo de vida, con el
objetivo de preservarles como miembros funcionales de sus comunidades ecológicas

Rarity:


Aunque el área protegida se encuentra en la región occidental, segunda en endemismos del
país, su reciente formación terrestre no presenta gran riqueza. No obstante, su juventud ha
permitido la sub-especiación y especiación de endemismos locales de gran importancia,
donde destacan Mesocapromys sanfelipensis (posiblemente extinta), Vireo gundlachii
sanfelipensis, Anolis luteogularis sanfelipensis, Melanerpes superciliaris sanfelipensis,
Contopus caribaeus sanfelipensis, Ameiva auberi sanfelipensis y Leiocephalus cubensis
minor.

Naturalness:


El área protegida forma parte del Archipiélago de los Canarreos y se ubica a 18 millas
náuticas al Sur del Puerto de la Coloma, el que se encuentra a 25 Km de la capital
provincial de Pinar del Río y a 160 Km de La Habana. Este aislamiento geográfico ha
permitido el buen estado de conservación y naturalidad de los ecosistemas aquí existentes
los que proporcionan la integridad ecológica requerida para la vida de disimiles especies.
Esta zona constituye una de las más importantes zonas marino-costeras del país, y su valor
trasciende a toda la región del Caribe al contar con sitios de reproducción de diferentes
especies de peces de interés comercial y la nidificación de tortugas marinas en las extensas
playas que conforman estos cayos.

Critical habitats:


El área contiene poblaciones, hábitats o ecosistemas que son cruciales para la supervivencia y/o recuperación de especies amenazadas, en peligro de extinción o endémicas, o especies listadas en los Anexos I, II o III del Protocolo.

Cresta coralina Los Congris: La misma cuenta con un alto índice diversidad comparada con otras crestas de Cuba, lo que evidencia la presencia de abundantes refugio y alimento, a pesar de estar afectada por los embates meteorológicos y por el uso ilegal de los pescadores.

Bosque semideciduo mesófilo y bosque siempreverde micrófilo de Cayo Real:Destaca por su elevada singularidad

Llanuras inundadas permanentemente con bosques de mangles: Ubicadas al norte de los cayos Real, Sijú, Juan García, poseen altos valores de la diversidad de la fauna y constituyen zonas de refugio y cría de importantes especies de la fauna marina y terrestre.

Llanuras sumergidas con pastos marinos: Poseen altos valores de diversidad faunística y son áreas de alimentación y refugio de importantes especies marinas.

Ecosistema de arrecife: Destacan por su estado de conservación y por la presencia de sitios de desove de especies de peces de interés comercial y conservacionista.

Llanura rocosa carbonatada con bosque semideciduo y bosque incipiente siempreverde micrófilo: Ubicada en Cayo Real, donde habitan la mayoría de los endémicos locales.

Depósitos arenosos de playa: Importantes por ser sitios de nidificación de especies de amenazadas como las tortugas marinas y la gaviotica.

Diversity:


El área cuenta con una marcada diversidad marina donde se han inventariado 40 especies
de corales escleractinios y dos hidrocorales. Destaca la presencia de la especie A. palmata
dispersa en la meseta arrecifal, lo cual resulta relevante para Cuba y para la región del
Caribe, pues sus poblaciones se encuentran amenazadas y aparece en la Lista Roja de la
UICN. Se han identificado además 20 especies de gorgóneas y 33 de esponjas. Habitan 188 especies de peces, pertenecientes a 43 familias; las más abundantes en los arrecifes,
resultan Chromis cyanea, Clepticus parrae, Stegastes partitus, Coryphopterus personatus,
Thalassoma bifasciatum y Gramma Loreto. Existe una elevada densidad de herbívoros de
las familias Scaridae y Acanthuridae, entre ellos (Scarus iseri, S. taeniopterus, Sparisoma
viride, S. aurofrenatum y Acanthurus coeruleus). Es significativa la presencia de meros y
chernas, entre ellas: E. striatus (cherna criolla), categorizada por UICN, como En Peligro
Crítico (CR). Además, aparecen Mycteroperca venenosa, M. tigris y M bonaci; también se
reportan pargos, entre ellos: Lutjanus jocu, L. cyanopterus, L. apodus, L. analis, L.
synagris, de grandes tallas.


Se observan además mamíferos marinos como Trichechus manatus (Manatí) y Tursiops
truncatus (Tonina).Las aves en el área es el grupo faunístico mejor representado contando
con la presencia de especies terrestres, marinas y acuáticas las que pueden ser residentes
permanentes, residentes invernales o bimodales. Además, se encuentran descritas tres
especies de reptiles como sub especies locales: Anolis luteogularis sanfelipensis (Chipojo
de Cayo Real), Ameiva auberi sanfelipensis (Arrastradera), Leiosephalus cubensis minor
(Bayoya). Los mamíferos no son abundantes, pero es muy importante la especie endémica
local Mesocapromys sanfelipensis (Jutíita de la Tierra), posiblemente extinta, además de
Capromys pilorides (Jutía Conga).

Connectivity/coherence:


El área está, ecológicamente conectada al Golfo de Batabanó y al Parque Nacional
Guanahacabibes, además se encuentra ubicada dentro del corredor biológico del Mississipi
lo que proporciona la asistencia eventual en la temporada migratorias de diferentes especies
de aves de incluyendo algunas con categoría de amenaza lo que a su vez contribuye a
mantener la integridad ecológica de la región del Gran Caribe. El sistema de giros y
corrientes en las aguas oceánicas adyacentes y provenientes del Golfo de Batabanó
favorece la dispersión de las larvas en una extensa área, de las especies para las cuales se
han reportado agregaciones para el desove (Vilaró Díaz 1884; Claro y Lindeman 2003). En
esta región además, se ubica, a todo lo largo del veril, una importante población de langosta
que al parecer suministra el reclutamiento principal que tiene lugar en la región (González
Sansón et al., 1991).

Resilience:


Por su ubicación geográfica los cayos de San Felipe se han visto tradicionalmente expuestos a la trayectoria de tormentas tropicales y huracanes. La mayoría de los ecosistemas presentes en el área se han visto seriamente afectados y han demostrado una efectiva capacidad de recuperarse. Igualmente, los ecosistemas marinos, fundamentalmente los arrecifes de coral, se han visto afectados por el cambio climático. Esto se ha reflejado fundamentalmente en el blanqueamiento de colonias de coral. Se han reportado eventos de blanqueamiento importantes en el área. Sin embargo, los arrecifes se han recuperado, mostrando un buen estado de salud actualmente.