Santuario de Flora y Fauna Ciénaga Grande de Santa Marta (SFF CGSM)

Note: The data were entered in the language of the country of origin (English, French or Spanish) and there is no translation available yet.

Chapter 3. SITE DESCRIPTION

a - General features of the site

Terrestrial surface under sovereignty, excluding wetlands:

161 sq. km

Wetland surface:

10660 ha

Marine surface:

0 sq. km

b - Physical features

Brief description of the main physical characteristics in the area:

La ecorregión se caracteriza por una planicie que incluye un complejo sistema de lagunas interconectadas por caños de las cuales la Ciénaga Grande de Santa Marta presenta el espejo de agua de mayor superficie. Hacia el occidente, la planicie anterior se entremezcla con la planicie de desbordamiento lateral del río Magdalena.  Hacia el suroriente la llanura estuariana se difunde bajo el abanico coluvio aluvial de los ríos Sevilla, Aracataca y Fundación.  Al oriente, existe un límite claro entre la llanura estuarina y la terraza alta aluvial conocida como la zona bananera. Hacia el norte los límites se prolongan mar afuera hasta el talud continental.

Geology:

La separación entre la tierra y el mar se da no sólo por la presencia del agua marina, sino por el tipo de placa de la corteza del planeta sobre la cual descansa cada uno de estos escenarios. Para el Caribe colombiano, la parte sumergida se sitúa sobre la Placa Caribe mientras que  la emergida lo está en la porción más septentrional de la Placa de Sudamérica.

El movimiento de la Placa Caribe ha estado gobernado por el movimiento de las grandes placas de Norte  y  Sudamérica y, aunque actualmente está en descanso o moviéndose muy lentamente, se conoce que  se ha movido a una tasa promedio relativa de 3.7 cm/año, lo que ha permitido calcular su posición hace 38 millones de años  a 1400 km al oeste de su posición actual, en el Pacífico (Sykes et al., 1982).

La placa Caribe en el área marina de Colombia está conformada por varias provincias geológicas de las cuales se destacan, el Promontorio de Nicaragua y la Cuenca de Colombia, bordeados al oeste por el Graben de Providencia y al este por la Cresta de Beata Toussaint, 1995).

La Cuenca de Colombia está ubicada al sur del Promontorio de Nicaragua. Tiene una espesa sedimentación de edad cretácica tardía y Cenozoica (hace 64 millones de años).

Los límites entre la placa Sudamericana y la Caribe no son una zona estrecha sino una amplia zona difusa, marcado por un prisma de acreción (zona de crecimiento de la corteza continental por acumulación de sedimentos marinos) generado por la subducción o hundimiento de la corteza oceánica Caribe  bajo la placa continental de Sudamérica.

En su parte continental la zona posee muchos bloques que se mueven independientemente. Si bien estos bloques se formaron a raíz del fraccionamiento  de la corteza continental como consecuencia del choque entre las placas Caribe y Sudamérica, ya existían estructuras representativas de la región como lo es la Sierra Nevada de Santa Marta.

Consecuencia del movimiento dextral de la Placa Caribe (hacia el noreste) en choque con la placa de Sudamérica, es el sistema de fallas  entre las que se destacan la falla marginal Sur-Caribe,  la falla del Sinú, la falla de Bolívar y la falla de Romeral (Toussaint, 1995). La variación paulatina de la dirección del movimiento de la placa Caribe durante el Oligoceno (hace 30 millones de años) produjo fragmentación y rotación en sentido horario, acompañado de traslación, generando los bloques anteriormente mencionados.

La presión que generó la continuación de la subducción provocó durante el Plioceno (hace siete millones de años) el levantamiento del fondo marino continental hasta 200 m de profundidad, permitiendo la formación de barreras coralinas separadas por lagunas paralelas a la línea de costa frente s San Jacinto y Luruaco (hoy Corales del Rosario). En esta época se presenta la mayor complejidad tectónica en la región por la interacción de dos estilos tectónicos: uno originado por la orogenia andina y otro de deslizamiento de rumbo a lo largo de la falla de Oca, generado por la interacción de las placas Caribe y Suramericana, mediante el cual Guajira se desplaza hacia el este.

Durante el Pleistoceno (hace dos millones de años) se dio el mayor levantamiento de Perijá y la Sierra Nevada alcanzó su altura y posición actuales. La alternación de periodos glaciares e interglaciares trajo consigo regresiones y trasgresiones marinas que sucedieron cuando se acumulaba el agua en los enormes casquetes polares o cuando subía el nivel del mar al derretirse los mismos. En las grandes trasgresiones interglaciares el mar cubrió la baja y media Guajira. Con cada periodo glacial descendió el nivel del mar hasta los 150m, por lo que la línea de costa se alejó muchos metros a kilómetros según el relieve, dejando extensas regiones secas.

Soil:

El SFF CGSM, como parte del complejo lagunar de la Ciénaga Grande de santa Marta, presenta los siguientes rasgos geomorfológicos típicos de costas bajas establecidos por González y Rendón (2002), utilizando la clasificación utilizada por INGEOMINAS (1995):

Llanura Costera. Extensas planicies ligeramente onduladas, limitadas hacia el continente por colinas o zonas montañosas, y hacia el mar por playas o llanuras de inundación. Su génesis está ligada a procesos fluvio-marinos de sedimentación y erosión. En este caso, conformada por los depósitos aluviales terminales de los ríos de la vertiente occidental de la Sierra Nevada de Santa Marta (río Sevilla, río Aracataca, río Fundación y otros canales menores). El terreno es plano y homogéneo con ríos, diques artificiales, llanura y abanicos en el pie de montaña (Bernal, 1995).

Planicie Aluvial. Superficies planas horizontales a ligeramente inclinadas en el mismo sentido de la corriente que las forma (canales, diques, pantanos, lagunas y paleocauces). Su génesis se asocia a la depositación fluvial continúa o torrencial. Incluye el río Magdalena y su llanura de inundación.

Llanuras de Manglar. Superficie cenagosa compuesta esencialmente de lodos y arenas con abundante materia orgánica que sustituye el sustrato apto para el desarrollo del manglar y otras especies halófitas.

Lagunas Costeras. Depresiones ocupadas total o parcialmente por agua, separada del mar o una barra, zona de manglar, espigas o cuerpos de cordones litorales y con comunicación directa o efímera al mar. La ciénaga Grande de santa Marta es la laguna de mayor área en el complejo y está separada del mar por una isla barrera (Isla Salamanca) y tiene comunicación permanente con el mar Caribe en la boca de la barra. También pertenece a esta unidad el sistema lagunar de Pajarales que se encuentra al occidente de la Ciénaga Grande de Santa Marta, conformado por la ciénaga de Pajarales, La Aguja, La Luna, Juncal y Alfandoque. Este sistema no tiene intercambio directo con el mar (Bernal, 1995).

El SFF CGSM, como parte del complejo lagunar de la Ciénaga Grande de santa Marta, presenta los siguientes rasgos geomorfológicos típicos de costas bajas establecidos por González y Rendón (2002), utilizando la clasificación utilizada por INGEOMINAS (1995).

Llanura Costera. Extensas planicies ligeramente onduladas, limitadas hacia el continente por colinas o zonas montañosas, y hacia el mar por playas o llanuras de inundación. Su génesis está ligada a procesos fluvio-marinos de sedimentación y erosión. En este caso, conformada por los depósitos aluviales terminales de los ríos de la vertiente occidental de la Sierra Nevada de Santa Marta (río Sevilla, río Aracataca, río Fundación y otros canales menores). El terreno es plano y homogéneo con ríos, diques artificiales, llanura y abanicos en el pie de montaña (Bernal, 1995).

Planicie Aluvial. Superficies planas horizontales a ligeramente inclinadas en el mismo sentido de la corriente que las forma (canales, diques, pantanos, lagunas y paleocauces). Su génesis se asocia a la depositación fluvial continúa o torrencial. Incluye el río Magdalena y su llanura de inundación.

Llanuras de Manglar. Superficie cenagosa compuesta esencialmente de lodos y arenas con abundante materia orgánica que sustituye el sustrato apto para el desarrollo del manglar y otras especies halófitas.

Lagunas Costeras. Depresiones ocupadas total o parcialmente por agua, separada del mar o una barra, zona de manglar, espigas o cuerpos de cordones litorales y con comunicación directa o efímera al mar. La ciénaga Grande de santa Marta es la laguna de mayor área en el complejo y está separada del mar por una isla barrera (Isla Salamanca) y tiene comunicación permanente con el mar Caribe en la boca de la barra. También pertenece a esta unidad el sistema lagunar de Pajarales que se encuentra al occidente de la Ciénaga Grande de Santa Marta, conformado por la ciénaga de Pajarales, La Aguja, La Luna, Juncal y Alfandoque. Este sistema no tiene intercambio directo con el mar (Bernal, 1995).

Hydrodynamics:

El espacio de territorio definido en este contexto es el de la ecorregión complejo lagunar Ciénaga Grande de Santa Marta, estableciendo conceptos de Humedal Ramsar y parte del territorio de Reserva de Biosfera del complejo lagunar Ciénaga Grande de Santa Marta. El SFF CGSM hace parte del área núcleo de estas categorías. La dinámica hídrica está relacionada por la influencia del mar y el delta del río Magdalena, que incluye el complejo lagunar, además de los ríos que descienden de la Sierra Nevada de Santa Marta. 

En relación con el delta del río Magdalena, como la más importante arteria fluvial del país,  este se constituye en vía receptora de todos los procesos naturales y antrópicos que ocurren en su cuenca hidrográfica, generando consecuencias sobre la dinámica del propio valle aluvial y por ende repercutiendo en el delta exterior derecho que involucra al complejo Ciénaga Grande de Santa Marta (Ciénaga Grande de Santa Marta). 

El último tramo de 110 km del Río Magdalena, se encuentra comprendido entre la población de Calamar y su desembocadura. Este último tramo se desarrolla recostado a una formación del terciario, la cual está ubicada al Oeste de un depósito de sedimentos aportados por el río en los últimos dos millones de años que llenaron la antigua bahía limitada al Este por la Sierra Nevada de Santa Marta (SNSM) y que hoy constituye el Complejo Lagunar de la Ciénaga Grande de Santa Marta. En este proceso de formación del depósito, el curso del Río Magdalena sufrió numerosos cambios, abandonando brazos y abriendo otros nuevos hasta estabilizarse en su condición actual. Algunos de estos brazos, antiguos del río son los que en la actualidad conforman los caños que alimentan de agua dulce el Complejo Lagunar (CORPAMAG, 1994). 

La dinámica fluvial y las geoformas características de esta zona, explican la presencia de ciénagas, “convirtiéndose en áreas de amortiguamiento que dependiendo de los caudales del río, actúan como afluentes o efluentes”. Esta amplia red de ciénagas interconectadas retienen agua en invierno y la sueltan paulatinamente en el verano (IDEAM, 2000). 

Igualmente, la condición morfológica de la cuenca del Río Magdalena, tiene su efecto sobre las condiciones del régimen hídrico, el cual presenta diferencias volumétricas de los periodos húmedos entre las zonas altas y las zonas bajas. Esta condición influye en la operación del sistema de ciénagas, las cuales presentan una baja capacidad de amortiguamiento de los caudales de creciente del segundo semestre.

El flujo de aguas por estos caños está controlado por el régimen del río, caracterizado por un periodo de aguas bajas en el que prácticamente no se deriva agua, un periodo de caudales medios en el que los caños empiezan a derivar agua hacia el Complejo y un periodo de aguas altas en que eventualmente se producen desbordamientos.

Estos cuerpos de agua con inundación mayor a seis meses al año en periodos de bajas aguas permiten el surgimiento temporal de playones, para uso de la ganadería y agricultura de subsistencia.  De esta forma las ciénagas y los humedales permanentes por períodos de 3 a 6 meses cada año, incrementan su extensión en miles de hectáreas (Correa y Ramos).

En el límite occidental del área de la ecorregión se extiende 68 km hasta la desembocadura, con una pendiente muy suave de 0.000056 m/m en promedio en el sector de Calamar y de 0.000036 m/m en el sector de su desembocadura en Bocas de Cenizas en el Mar Caribe, (LEH-LF, 1992).

Del análisis del Histograma de caudales medios mensuales multianuales en la desembocadura del Río Magdalena, se puede observar que durante los meses de febrero a abril, se presentan los caudales bajos, durante los meses de mayo a agosto los caudales medios y los caudales altos entre los meses de septiembre a enero.  Presentándose entonces alternancia de temporadas secas con temporadas invernales de gran variación.

Por otra parte, del análisis de la distribución interanual de los caudales, es notable su considerable variación año a año, presentándose variaciones periódicas que comprenden aproximadamente tres años de caudales altos, tres años de caudales normales y tres años de caudales bajos.  Los caudales altos cada seis o siete años ocasionan crecidas cíclicas que elevan en cerca de un metro el nivel de las aguas en el complejo de ciénagas, incluida la Ciénaga Grande de Santa Marta. De esta manera, la entrada de agua dulce proveniente del río al Delta tiene ocurrencia durante el periodo de aguas altas dependiendo del volumen aportado, de su nivel y de la duración del mismo.  Este flujo regional constituye el cargue de la zona hidrológica del Delta.

El flujo regional de aguas bajas se presenta como un drenaje de aguas desde las ciénagas y humedales, ya que el agua recargada en invierno regresa en parte al río, perdiéndose un porcentaje por evapotranspiración; no obstante  este recargue ha disminuido notablemente por la intervención del hombre sobre los canales naturales de drenaje.  Igualmente el área irrigada para el periodo de aguas altas ha disminuido por la sedimentación de los caños.

El intercambio de aguas entre el mar y la zona delatica se realiza a través de la flecha litoral de la Isla de Salamanca, como depósitos sub-superficiales condicionados por la permeabilidad del sustrato y los flujos subterráneos y mediante un flujo superficial permanente en el extremo oriental a través de la Boca de la Barra  (Botero, 1988 en CORPAMAG, 1994)).

El estudio de la dinámica hídrica de la Ciénaga Grande de Santa Marta adelantado por el CIOH en el año 1999 presenta como la máxima profundidad encontrada en la Ciénaga de 7.5 m en el sitio denominado la Barra donde se establece comunicación directa de la ciénaga con el mar, así mismo en este sitio se presentan las corrientes más significativas de la ciénaga.  Las mínimas profundidades con un promedio general de 0.5 m se encuentran ubicadas al sur  sobre la desembocadura del Río Fundación y al noreste en cercanías de la ciénaga de Sevillano, al noroeste se observan zonas donde la profundidad promedio es de 1.6 metros, igual en la desembocadura del río Aracataca.

Al occidente está conectada con el Complejo Lagunar de Pajarales por medio de caños, siendo el principal el Caño Hondo o Grande, que comunica los dos cuerpos de agua de mayor tamaño del sistema. En caño Grande  que comunica con la ciénaga de Pajarales se encuentran profundidades de 6.5 metros,  las ciénagas de Pajarales, la Redonda, la Auyama, la Luna, el Tigre, presentan  profundidades entre 0.5 y 1 metro en algunos sitios aislados se alcanzan profundidades de 1.5 metros.

Además del ingreso de aguas provenientes del Río Magdalena a través del caño Clarín, actualmente, la Ciénaga Grande de Santa Marta recibe aportes de agua de los ríos de la vertiente occidental de la Sierra Nevada de Santa Marta, siendo los más importantes de sur a norte:  Fundación, Aracataca, Tucurinca, Sevilla y Frío. Para estos ríos es característico un periodo de bajos caudales entre los meses de enero, febrero y marzo que representan el 40 – 50% del volumen anual escurrido, no obstante estos caudales son captados en cerca del 80% para fines de riego en la Zona Bananera durante este periodo, y cerca de un 20% con el mismo fin en los meses restantes del año. Según INDERENA-SODEIC (1987) el 60% del agua que se capta de esta vertiente es consumida para riego y otros usos, regresando el 40% a los drenajes naturales.

El intercambio de aguas entre el mar y la Ciénaga Grande de Santa Marta se hace mediante un flujo superficial permanente en el extremo nororiental a través de la Boca de la Barra, la cual tiene un ancho de 180 m aproximadamente y una profundidad promedio de 6.0 m.  La Boca de la Barra se constituye entonces  en el hito morfológico y físico más importante en el comportamiento hidráulico de la Ciénaga Grande de Santa Marta, y también en su comportamiento hídrico y salino, puesto que a través de esta boca se realiza el intercambio entre agua dulce y aguas saladas, al influjo de las mareas y los aportes hidrológicos de la laguna. El volumen involucrado durante un evento de marea es del orden de 10 millones de m3, que comparado con el volumen de la Ciénaga Grande de Santa Marta no es muy significativo, lo es en términos acumulativos. Así la acción de la marea sobre el sistema está bastante determinada por la condición hidrológica imperante en el mismo.

El ingreso de agua dulce desde el Río Magdalena y los ríos de la vertiente occidental de la SNSM, así como de la precipitación directa, hace que el agua de la Ciénaga tenga una salinidad variable tanto temporal como espacialmente, la cual depende de la localización y magnitud de las fuentes de agua fresca y de los mecanismos de circulación y mezcla dentro de la laguna.

Durante el periodo de lluvias y de aguas altas del Río Magdalena, aumenta el nivel de la Ciénaga, es muy poco el ingreso de agua del mar y solo se tiene influencia en la Ciénaga Grande de Santa Marta en inmediaciones de la Boca de la Barra mientras que durante los periodos secos y periodos de aguas bajas en el Río Magdalena, debido al gran flujo vertical de evaporación y evapotranspiración, descienden los niveles y se favorece el ingreso acumulativo del agua de mar a la mayoría de cuerpos de agua del sistema.

La cantidad de agua de mar que ingresa del mar en este periodo seco es un poco mayor a la requerida para atender el déficit, ya que una buena parte del agua dulce de los ríos de la Ciénaga sale directamente al mar por la Boca de la Barra, sin alcanzar a mezclarse adecuadamente; esto está determinado por el patrón de circulación en la Ciénaga y por los efectos de la estratificación de densidades.

Las características geométricas de la Ciénaga Grande de Santa Marta favorecen la estratificación horizontal al interior de la misma y es posible que esto se combine con un efecto de estratificación vertical en la Boca de la Barra que es más estrecha.  Así se tienen las condiciones para la existencia de dos capas de flujo que difícilmente se mezclan, que no siempre tienen la misma velocidad y en algunos casos ni siquiera la misma dirección.

Durante este periodo se presenta un aumento de la salinidad en el Complejo Lagunar, la cual es indispensable para la subsistencia del manglar y de otras especies.  Sin embargo este flujo unidireccional de agua salobre de la Ciénaga Grande de Santa Marta al complejo de Pajaral por periodos muy largos, genera una acumulación progresiva de sal.  Este proceso de acumulación de sal está enmarcado en una condición de estanqueidad de la masa de agua ya que el recurso que ingresa eventualmente por precipitación o eventualmente por alguno de los caños, fluye en una capa sobre el agua salada y se evapora rápidamente, o sale del sistema; igualmente cuando ingresa agua salobre de la Ciénaga con menor concentración de sal que la existente en la laguna, se desplaza por la superficie y se evapora rápidamente dejando su contenido de sal en la laguna (CORPAMAG, 1994).

El complejo lagunar de Pajaral, que es el sector de complejo donde se encuentra la mayoría del área protegida del SFF CGSM,  está integrado por numerosos cuerpos de agua interconectados por una red de caños y pantanos de agua dulce y salobre, así como por sectores más o menos inundables por las crecientes del Río Magdalena. El complejo de Pajaral limita al norte con el sector de Bristol, y con el Caño Clarín en el sector denominado Caño Hondo. Al occidente se encuentra limitado por la Planicie de inundación. Su límite sur lo conforma la línea imaginaria correspondiente al paralelo 10º 35´ de latitud norte, hasta su intersección con la zona baja del Río Fundación, que conforma junto con la Ciénaga Grande de Santa Marta su límite oriental.

Los canales de comunicación entre las ciénagas normalmente transportan agua en los dos sentidos, dependiendo de las posiciones relativas de los niveles en los dos cuerpos de agua. Los volúmenes de agua que se intercambian son, por lo tanto, una función de las diferencias entre los cuerpos de agua y su fluctuación.

El complejo de Pajaral, a nivel anual, es un exportador neto de agua al mar con un volumen promedio anual estimado en 290 mm3. En las ciénagas del sur, de tamaños relativamente similares (en cuanto a área se refiere) los volúmenes de transferencia que se observan son del mismo orden de magnitud. Se observa claramente una marcada tendencia a partir volúmenes netos de sur a norte, aunque entre 4 y 6 meses al año el sentido del flujo se invierte, coincidiendo con los periodos secos (CORPAMAG, 1994).

La transferencia neta de agua de la Ciénaga de Pajaral hacia la Ciénaga Grande de Santa Marta se ha estimado en 265 mm3/año, de aquí se infiere que en una proporción muy alta los volúmenes de agua de mar que ingresan a la Ciénaga Grande de Santa Marta se dirigen hacia el Complejo de Pajaral, donde alimenta y saliniza todos los cuerpos de agua (CORPAMAG, 1994).

La Ciénaga de Pajaral es el cuerpo de agua que mantiene un activo intercambio con la Ciénaga Grande de Santa Marta a excepción de la comunicación  al mar. Por la Ciénaga de Pajaral es notorio que los niveles mínimos son superiores a los niveles de la Ciénaga Grande de Santa Marta, mostrando un tendencia a transferir agua más que a recibir (CORPAMAG, 1994).

En relación con los ríos del sector oriental, estos descienden de la SNSM desde sus picos nevados y su abundante escorrentía estacional, siendo el origen del sistema de drenaje principal de agua dulce hacia el complejo lagunar por este sector.  Se localiza al oriente del complejo lagunar de la Ciénaga Grande de Santa Marta con colinas y promontorios del flanco occidental de la SNSM e involucra las cuencas media-baja del flanco occidental de su vertiente con entrega final de sus aguas en el sistema lagunar la Ciénaga Grande de Santa Marta, a lo largo de éstas se encuentran los ricos abanicos aluviales que dan origen a la Zona Bananera de Santa Marta.

La información de la dinámica hídrica por los principales ríos del sector oriental está referida así:

Río Aracataca: Los valores de caudales mínimos se registran en los meses de febrero y marzo, mientras que los caudales máximos ocurren en septiembre y octubre, presentando a su vez mayor regularidad y menor variación anual.  El caudal del río sigue la tendencia del régimen de precipitación y puede inferirse que depende básicamente de las lluvias que se producen bajo los 2500 m de altura aproximadamente  y que la zona alta no estaría aportando agua en forma significativa.  La información de la Estación Puente Ferrocarril, donde ya se ha extraído agua para el acueducto de Aracataca y los canales Macaraquilla, Antioquia y Acapulco, muestra un caudal medio de 13,4 m3/seg.

Río Fundación: Con una longitud aproximada de 150 km las aguas del río Fundación son aprovechables para el riego al cruzar la cota 100 msnm, derivándose los canales Corralito, Las Flores y Ají.. Aguas debajo de la población El Retén en el sector de Los Achiotes, el río se trenza creando una red de caños en dirección hacia el occidente.

Río Sevilla: Con una longitud aproximada de 69 km medidos desde su nacimiento hasta su desembocadura en la Ciénaga Grande de Santa Marta. Los canales de riego que se derivan del río Sevilla son El Florida y Macondo. Al salir del Distrito de riego el río recibe los aportes de las quebradas Orihuela, Latal y Guaimaro.

 

El SFF CGSM no posee formaciones volcánicas.

Sand dunes:

El SFF CGSM no posee dunas de arena.

Underwater formations:

El SFF CGSM no posee formaciones subacuáticas.