Parque Nacional Guanahacabibes

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Chapter 4. ECOLOGICAL CRITERIA

(Guidelines and Criteria Section B/ Ecological Criteria) Nominated areas must conform to at least one of the eight ecological criteria. Describe how the nominated site satisfies one or more of the following criteria. (Attach in Annex any relevant supporting documents.)

Representativeness:


El área protegida incluye características fisiogeográficas, poblaciones de especies, hábitats y tipos de ecosistemas o procesos ecológicos que son representativos del país, región y ecoregión. Contamos con formaciones vegetales de un elevado estado de conservación sin perturbación humana (bosque semideciduo en los núcleos centrales de El Veral y Cabo Corrientes y los manglares de la costa Norte) y con humedales interiores (Bosques de Ciénaga, Manglares interiores, Herbazales de Ciénaga, Lagunas interiores).

En el área marina se ubican los arrecifes coralinos con un estado de salud muy favorable, reportados entre los más conservados y diversos de Cuba y el Caribe. Se registran 2 especies endémicas locales de la flora (Amaranthus minimus, Harrisia taetra), una de la clase de anfibios (Eleutherodactylus Guanahacabibes) y 9 de la clase Reptilia (Anolis quadriocellifer, Tropidophis xanthogaster, Ameiva ameiva denticola, Ameiva ameiva cacumini, Leiocephalus carinatus zayasi, Leiocephalus stictigaster stigtigaster, Leiocephalus cubensis cubensis, Leiocephalus macropus koopmani, Antillophis andreai peninsulae). Todas estas especies son exclusivas del Parque Nacional Guanahacabibes.

Existen procesos ecológicos significativos para Cuba y la región del Caribe dentro de los cuales podemos citar el desove de las Familias Lutjanidae y Serranidae en Cabo Corrientes y Cabo de San Antonio, lo cual contribuye al mantenimiento de estas especies. Moluscos marinos en su gran mayoría con desarrollo larvario planctotrófico, lo cual hace que el área actúe como centro de emisión de larvas de especies antillanas y caribeñas hacia el Golfo de México y los cayos y costas continentales de Norteamérica. Sitios de nidificación de la iguana (Cyclura nubila nubila), especie endémica, siendo el segundo sitio reportado para Cuba. Anidación de tortugas marinas (Chelonia mydas, Eretmochelys imbricata y Caretta caretta) en la costa sur del Parque. Otro de los procesos que ocurre en el área es la migración de aves durante la época invernal, la parte más occidental de la península forma parte de un corredor migratorio a más de 50 especies de aves en sus vuelos de Norte a Sur y de Sur a Norte. Estas especies encuentran refugio y alimento durante su estancia en la zona.

Conservation value:


El área contribuye a la conservación, incluyendo la ordenación, de las especies, subespecies o poblaciones de flora y fauna presentes en ella, ya sea como residentes permanentes o durante alguna etapa de su ciclo de vida, con el objetivo de preservarles como miembros funcionales de sus comunidades ecológicas y evitar que se conviertan en amenazadas o en peligro de extinción, tanto localmente como a lo largo y ancho de su zona de distribución.

El Parque Nacional contribuye significativamente a la conservación de la biodiversidad tanto marina como terrestre. Su categoría de manejo establece una serie de regulaciones que contribuyen a la protección y al mantenimiento de los recursos naturales. Históricamente el área protegida se ha caracterizado por su escasa población humana, minimizando los impactos hacia los ecosistemas. Actualmente no existe población asociada a las áreas terrestres incluidas en las Zonas de Conservación (El Veral, Cabo Corrientes y Humedal Cabo de San Antonio). Estas han permanecido sin interacción humana por casi 50 años y en ellas solo se autorizan actividades de investigación científica, monitoreo y de educación ambiental. El área marina desde el año 1996 fue incluida dentro de una Zona Bajo Régimen Especial de Uso y Protección, con prohibición de pesca comercial, pesca deportiva recreativa y pesca submarina, lo cual contribuye a la protección de los arrecifes coralinos. En el área se protegen todas las especies que habitan de forma permanente en la península, así como las migratorias residentes de verano e invierno.

Rarity:


El área conserva especies, hábitats o ecosistemas únicos o raros. Un área o ecosistema es raro si se encuentra entre los pocos de su clase en el país o en la región del Gran Caribe o si ha estado seriamente diezmado en su zona de distribución. El área puede contener hábitats que ocurran en un área limitada, o especies raras, endémicas, amenazadas o en peligro de extinción que estén geográficamente restringidas en su distribución.

El área conserva especies endémicas locales, endémicas y amenazadas, a través de sus estrategias de conservación y acciones de manejo, a continuación se citan algunos ejemplos:

Endémicos locales de la flora:

Amaranthus minimus: Hierbita rastrera de la familia de las Amarantáceas que representa el único género endémico de la península. Esta especie es exclusiva de las dunas arenosas en áreas muy localizadas de Playa Antonio, Playa Resguardo y Punta Caimán. No sólo es una especie rara, sino de máxima prioridad de conservación debido a su categoría En Peligro Crítico. Sus poblaciones son generalmente reducidas ocupando áreas fragmentadas y dispersas. La reproducción es limitada, aunque se presentan poblaciones robustas con buena estructura en cuanto a edad. Generalmente se distribuyen en áreas específicas del territorio. Altamente vulnerables a efectos climáticos y disturbios generados por eventos naturales y actividades antrópicas y por la fragmentación de hábitats.

Harrisia taetra: Cactácea de tallo columnar presente en la zona de los farallones en la península del Cabo y en el bosque siempre verde micrófilo de María La Gorda en Cabo Corrientes. Posee una elevada especificidad en cuanto a selección del hábitat puesto que sólo crece asociada a carso pedregoso, más conocido como diente de perro, en complejo de vegetación de costa rocosa, matorral xeromorfo costero, subcostero y bosque siempreverde micrófilo. Los individuos de Harrisia taetra florecen y fructifican todo el año y la polinización podría ser llevada a cabo por murciélagos. Sus poblaciones son generalmente reducidas, ocupando áreas fragmentadas y dispersas. La reproducción es limitada. Generalmente se distribuyen en áreas específicas del territorio. Altamente vulnerables a actividades antrópicas y por la fragmentación de hábitats.

Especies endémicas y amenazadas de la flora:

Broughtonia ortgiesiana: Orquídea endémica de Cuba con flores de gran belleza; se localiza en bosques de El Veral y proximidades del Faro Roncali. Endémica de Cuba con categoría de amenazada. Se ha considerado siempre como emblemática de la flora orquideológica cubana. Sus poblaciones son generalmente reducidas ocupando áreas fragmentadas y dispersas. La reproducción es limitada. Generalmente se distribuyen en áreas específicas del territorio. Altamente vulnerablesa efectos climáticos y disturbios generados por eventos naturales y actividades antrópicas y por la fragmentación de hábitats.

Broughtonia cubensis: Orquídea de flores blancas, fragantes, presente en matorrales próximos al Faro Roncali. Endémica de Cuba con categoría de amenazada. Constituye una de las más bellas y raras orquídeas de Cuba, su población se reduce a Cuba occidental y específicamente en el extremo más oeste de Cabo de San Antonio y Cabo Corrientes. Esta especie posee vistosos colores que van desde el blanco hasta el rosado tenue y su floración se desarrolla desde Enero hasta Marzo. Su hábitat ha sido también muy deteriorado por los fenómenos meteorológicos por lo que se hace difícil encontrar su colonia que se desarrolla en este tramo específicamente. Sus poblaciones son generalmente reducidas ocupando áreas fragmentadas y dispersas. La reproducción es limitada. Generalmente se distribuyen en áreas específicas del territorio. Altamente vulnerables a efectos climáticos y disturbios generados por eventos naturales y actividades antrópicas y por la fragmentación de hábitats.

Endémico local de la fauna:

Anolis quadriocellifer (Lagartiga de Guanahacabibes): Especie endémica local. Se distribuye fundamentalmente en la porción Sur de la península en el sector desde Cabo de San Antonio hasta Uvero Quemado, manifestando una posible retracción. Se le localiza en todas las formaciones vegetales identificadas en el área excepto en el herbazal de ciénaga y los matorrales secundarios. Bajo categoría de amenaza supuestamente por efecto de manejos forestales inadecuados en áreas exteriores del Parque, debido a la tala selectiva que modifica la estructura de la formación vegetal y provoca fragmentación del hábitat. Sus poblaciones son reducidas. Generalmente se distribuyen en áreas específicas del territorio.

Especie endémica y amenazada:

Cyclura nubila nubila (Iguana cubana): Especie endémica de Cuba localizada principalmente sobre los farallones rocosos. Hasta la actualidad no han sido sometidas a presiones derivadas del comercio de especies o de su empleo con fines alimenticios. Se considera bajo categoría de amenaza como vulnerable. La principal amenaza sobre esta especie está condicionada por la fragmentación del hábitat como consecuencia de la ampliación del vial al Cabo de San Antonio que ha ocasionado el aumento de la velocidad en la circulación de los vehículos y, por consiguiente, frecuentes atropellos de algunos ejemplares. Sus poblaciones son generalmente reducidas ocupando áreas fragmentadas y dispersas. Generalmente se distribuyen en áreas específicas del territorio. Altamente vulnerables a actividades antrópicas y por la fragmentación de hábitats.

Especies amenazadas:

Tortugas marinas (Caretta caretta, Eretmochelys imbricata y Chelonia mydas): Anidan en 10 playas a lo largo de toda la Península durante los meses de mayo a septiembre. Los estudios demuestran la presencia de 500 a 700 emergencias de individuos a las playas durante la temporada y el número de nidos es estimado entre 200 y 300. Estas poblaciones anidadoras constituyen una unidad de manejo de gran importancia, no sólo para Cuba sino para el área del Caribe e incluso a escala mundial. La mayor importancia desde el punto de vista de la conservación constituye el alto endemismo genético encontrado en el área. Existen 5 variantes genéticas de tortuga verde (haplotipos A27, A28, A48, A56 y A57) exclusivas de nuestro país y se encuentran precisamente anidando en nuestra zona. Si desaparece esta población implicaría una pérdida significativa de la diversidad genética de la especie con el consecuente impacto en su supervivencia. En particular, las playas Antonio, la Barca y Caleta de los Piojos albergan altos niveles de variabilidad por lo que deben ser conservadas especialmente. Las principales amenazas de estas especies son la pesca furtiva por parte de las comunidades locales, el paso de huracanes de gran intensidad que provocan cambios en la geomorfología de las playas y arrastran los nidos y la destrucción de hábitats producto de posibles construcciones en las zonas de ovoposición.

Starnoenas cyanocephala (Paloma perdíz): Especie y género éndemico de Cuba. Se le localiza en la parte centro y Sur del territorio en los bosques semideciduo, siempreverde micrófilo y mesófilo, matorral xeromorfo costero y subcostero y complejo de vegetación de costa arenosa y rocosa. Bajo categoría de amenaza supuestamente por efecto de manejos forestales inadecuados en áreas exteriores del Parque, debido a la tala selectiva que modifica la estructura de la formación vegetal y provoca fragmentación del hábitat. Sus poblaciones son impactadas por numerosos depredadores entre los que habría que mencionar los ofidios que depredan huevos y pichones, los ferales exóticos y probablemente las aves rapaces nocturnas de bosque. Sus poblaciones son reducidas. Generalmente se distribuyen en áreas específicas del territorio. Altamente vulnerables.

Naturalness:


El área debe haber sido protegida hasta cierto grado contra, o no haber estado sujeta a cambios inducidos por el humano y el ambiente natural está, por lo tanto, relativamente libre de perturbaciones biofísicas causadas por la influencia humana.

La Península de Guanahacabibes siempre ha tenido regulaciones para la protección de sus recursos naturales. En el 1959 el Gobierno Revolucionario estableció regulaciones para la protección de los recursos naturales, principalmente para lograr la conservación de su patrimonio forestal y la rica fauna del territorio. En 1963 el Instituto Nacional de la Reforma Agraria (INRA) por la Resolución 412/63 estableció las Reservaciones Naturales de El Veral y Cabo Corrientes como áreas de conservación estricta y se construyeron estaciones para el monitoreo y la protección en ambos sitios.

En el año 1987 la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró a la Península de Guanahacabibes con la categoría honorífica de Reserva de la Biosfera, con lo cual se obtuvo el reconocimiento internacional del área. El 14 de diciembre del 2001 el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, aprobó la creación del Parque Nacional Guanahacabibes con una extensión total de 39 830 ha y se designó al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente como organismo administrador del área.

Otro de los aspectos que contribuye a mantener la naturalidad del área protegida es la escasa población humana y su bajo impacto sobre los ecosistemas y especies. El principal núcleo poblacional en el interior del área protegida es la comunidad de La Bajada que se ubica en la franja litoral del Parque, específicamente en su Zona Administrativa. En la zona de influencia del Parque Nacional se destacan otras 4 comunidades que forman parte de la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes, razón por la cual hasta ellas se extienden los programas de manejo del Parque.

El desarrollo del turismo en el área es de bajo impacto, aunque en la actualidad se encuentra en proceso de actualización el Plan General de Ordenamiento Territorial para la península. Como parte de este Plan se ha estructurado un programa de desarrollo integral para la península que contempla ampliación de la infraestructura para el turismo, con énfasis hacia las modalidades de sol y playa y de naturaleza. Estas propuestas de desarrollo se han concebido para las áreas no incluidas en el Parque Nacional, aunque en algunos casos están relativamente próximas a las zonas de amortiguamiento. Los elementos anteriormente citados son los que han contribuido a mantener la naturalidad del área.

Critical habitats:


El área contiene poblaciones, hábitats o ecosistemas que son críticos para la supervivencia y/o
recuperación de especies en peligro de extinción, amenazadas o endémicas o para especies en la lista de los Anexos I, II o III del Protocolo.

El litoral costero, esta compuesto por la vegetación de costa arenosa en este hábitat encontramos especies endémicas locales como (Amaranthus minimus y Anolis quadriocellifer). Además de ocurrir la nidificación de tortugas marinas e iguanas, especies amenazadas. Esta zona es muy dinámica y cambiante producto de los vientos del Sur y otros procesos climatológicos, ha estado sometida a frecuentes huracanes de gran intensidad. La rápida recuperación de estos hábitats permite la supervivencia de las especies mencionadas anteriormente.

Diversity:


El área contiene la variedad o riqueza de especies, comunidades, ecosistemas, paisajes terrestres, paisajes marinos y diversidad genética necesaria para su integridad y viabilidad a largo plazo. Este criterio aplica especialmente donde el área provee hábitat para especies en peligro de extinción, amenazadas, endémicas y/o migratorias y especies en las listas en los Anexos al Protocolo.

El área protegida presenta una elevada diversidad terrestre y marina representativa de Cuba y el Caribe. La flora identificada dentro del área del Parque hasta el momento, asciende a 704 especies distribuidas en 384 géneros y 108 familias. Se registran las siguientes formaciones vegetales arbóreas (Bosque Semideciduo Notófilo, Bosque Siempreverde Micrófilo, Bosque Siempreverde Notófilo, Bosque de Ciénaga, Bosque de Mangles); arbustivos (Matorral Xeromorfo Costero y Subcostero); y complejos de vegetación (Complejo de Vegetación de Costa Arenosa y Complejo de Vegetación de Costa Rocosa) y formaciones herbáceas (Herbazal de Ciénaga). Esta variada composición florística y diversidad de ecosistemas constituyen por sí solas premisas elementales para la supervivencia y desarrollo de las especies existentes. Dentro de la fauna encontramos 86 de mariposas diurnas, 16 especies de anfibios, 35 de reptiles, 192 de aves, 18 de mamíferos. En el área marina se registran 27 especies de gorgonias, 39 de esponjas y 38 especies de corales, incluyendo el valioso coral negro (Antyphates Sp), unas 1000 especies de moluscos marinos y 201 especies de peces de arrecifes. Los reptiles están representados por tres de las especies de tortugas marinas que anidan en Cuba: Caretta caretta, Eretmochelys imbricata y Chelonia mydas. En la región las especies de la fauna en general y las endémicas en particular, encuentran óptimas condiciones para su desarrollo en el nicho ecológico. El área provee hábitats para especies amenazadas (258), endémicas locales (23), endémicas (48), migratorias (50 especies de aves) y en las listas del Protocolo de SPAW (9 en el Anexo II y 113 en el Anexo III).

Connectivity/coherence:


El área está adyacente, o ecológicamente conectada, a otra área protegida o está dentro de un corredor ecológico o biológico, y por lo tanto contribuye a mantener la integridad ecológica de la región del Gran Caribe. Esto puede aplicar para Áreas Protegidas dentro de un país o que trasciendan fronteras políticas.

Todo el territorio del Parque Nacional constituye la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes, la cual recientemente ha sido aprobada oficialmente con la categoría de Área Protegida de Recursos Manejados. La parte más occidental del Parque Nacional, constituye un corredor migratorio para 50 especies de aves en sus vuelos de Norte a Sur y de Sur a Norte, en la península encuentran refugio y alimento mientras se recuperar para continuar su recorrido, además de completar parte de su ciclo de vida, contando con aves residentes de verano e invierno. Este proceso permite mantener la integridad ecológica de estas especies y su existencia en los países que habitan. El área marina protegida tiene conectividad con zonas de pesca, existiendo derrame de especies de peces e invertebrados de importancia económica hacia estas zonas.

Resilience:


El área contiene componentes biológicos (hábitats, especies, poblaciones) que han demostrado la habilidad de recuperarse de perturbaciones en un plazo razonable; o son naturalmente resistentes a amenazas tales como el cambio climático; y la protección de dichas áreas mejora la recuperación de ecosistemas dañados en otras partes de la ecoregión, brindando una fuente de larvas y juveniles.

En los arrecifes coralinos del Parque se monitorean los eventos de blanqueamiento desde el 2002, durante la época de verano en estaciones fijas. En la zona estudiada las especies más vulnerables son las que pertenecen a la familia Agariicidae, ubicadas fundamentalmente en la pared arrecifal. Los resultados obtenidos nos permiten sugerir que nuestros arrecifes coralinos tienen un alto valor de resiliencia, ya que los corales afectados se recuperan rápidamente en los meses invernales.